En plena campaña electoral al Parlamento de Galicia, no puedo evitar escribir una entrada sobre política. Aquellos a los que este tema les de pavor, están exentos de seguir leyendo (como siempre, claro, porque este blog no es parada obligatoria para nadie, pero como es mi blog, permitidme que me de el gustazo de hablar sobre lo que quiera).Ayer estuve en un acto de campaña del Partido Socialista, una comida con Carme Chacón en apoyo a la candidatura de Mar Barcón y Touriño al Parlamento de Galicia. Un acto sólo para mujeres. Y aunque no me suelen gustar este tipo de actos sectarios, porque creo que mientras los haya quiere decir que algo va mal todavía en la sociedad, no todos los días puede una ir a comer con un Ministro, Ministra en este caso, así que allá me fui, dispuesta a escuchar. Y debo decir que lo que ví, pero sobre todo lo que escuché me gustó, me gustó mucho.
Carme habló después del Alcalde de A Coruña, y de la candidata Mar Barcón. La oratoria de Mar Barcón puede parecer simple y pasional a primera vista pero está muy bien construida, con frases cortas y directas, y tiene un claro dominio de la reiteración, lo suficiente como para hacer penetrar el mensaje en el oyente pero no aburrirle. Cosa que no todos los políticos pueden presumir de tener. Para ser buen orador es imprescindible tener un dominio de la técnica pero también creer ciegamente en lo que se dice, y Mar lo hace estupendamente. Creo que si a sus mítines fuera algún indeciso (cosa que dudo, por eso son indecisos) podría convencerle sólo por su dialéctica.
Pero tras ella llegó la Ministra de Defensa y habló sobre lo que tenía que hablar en un encuentro de mujeres, y siendo ella quién es. La IGUALDAD. Y para empezar convenciendo al público citó a una mujer gallega, escritora, activista y luchadora por los derechos de la mujer, Concepción Arenal, que tuvo que vestirse de hombre para estudiar en la Universidad, diciendo: “Todas las cosas son imposibles, mientras lo parecen” (Buen comienzo. Una de las reglas de la elaboración de un buen discurso persuasivo es reforzar el mensaje apoyándose en una autoridad en la materia). Su oratoria es más dulce y pausada, pero muy vehemente y convincente, quizás porque no habló de si misma, habló de las que antes que ella han hecho posible que ella ocupe el cargo que ocupa. Y puede pareceros inocente, pero a mí, que miro los actos políticos con espíritu analítico, esa mujer menuda que dirige las Fuerzas Armadas de este país, me convenció plenamente.
Quizás estemos a tiempo de que ella les de unas cuantas clases a algunos ¿no?
Nota: La foto es de La Voz de Galicia







