jueves 26 de febrero de 2009

Sobre políticas de igualdad

En plena campaña electoral al Parlamento de Galicia, no puedo evitar escribir una entrada sobre política. Aquellos a los que este tema les de pavor, están exentos de seguir leyendo (como siempre, claro, porque este blog no es parada obligatoria para nadie, pero como es mi blog, permitidme que me de el gustazo de hablar sobre lo que quiera).
Ayer estuve en un acto de campaña del Partido Socialista, una comida con Carme Chacón en apoyo a la candidatura de Mar Barcón y Touriño al Parlamento de Galicia. Un acto sólo para mujeres. Y aunque no me suelen gustar este tipo de actos sectarios, porque creo que mientras los haya quiere decir que algo va mal todavía en la sociedad, no todos los días puede una ir a comer con un Ministro, Ministra en este caso, así que allá me fui, dispuesta a escuchar. Y debo decir que lo que ví, pero sobre todo lo que escuché me gustó, me gustó mucho.
Carme habló después del Alcalde de A Coruña, y de la candidata Mar Barcón. La oratoria de Mar Barcón puede parecer simple y pasional a primera vista pero está muy bien construida, con frases cortas y directas, y tiene un claro dominio de la reiteración, lo suficiente como para hacer penetrar el mensaje en el oyente pero no aburrirle. Cosa que no todos los políticos pueden presumir de tener. Para ser buen orador es imprescindible tener un dominio de la técnica pero también creer ciegamente en lo que se dice, y Mar lo hace estupendamente. Creo que si a sus mítines fuera algún indeciso (cosa que dudo, por eso son indecisos) podría convencerle sólo por su dialéctica.
Pero tras ella llegó la Ministra de Defensa y habló sobre lo que tenía que hablar en un encuentro de mujeres, y siendo ella quién es. La IGUALDAD. Y para empezar convenciendo al público citó a una mujer gallega, escritora, activista y luchadora por los derechos de la mujer, Concepción Arenal, que tuvo que vestirse de hombre para estudiar en la Universidad, diciendo: “Todas las cosas son imposibles, mientras lo parecen” (Buen comienzo. Una de las reglas de la elaboración de un buen discurso persuasivo es reforzar el mensaje apoyándose en una autoridad en la materia). Su oratoria es más dulce y pausada, pero muy vehemente y convincente, quizás porque no habló de si misma, habló de las que antes que ella han hecho posible que ella ocupe el cargo que ocupa. Y puede pareceros inocente, pero a mí, que miro los actos políticos con espíritu analítico, esa mujer menuda que dirige las Fuerzas Armadas de este país, me convenció plenamente.
Quizás estemos a tiempo de que ella les de unas cuantas clases a algunos ¿no?
Nota: La foto es de La Voz de Galicia

miércoles 25 de febrero de 2009

La vida es un carnaval (II)

Ayer fue martes choqueiro.
Y para que os hagáis una idea de lo que es, sólo os dejo una imagen de las muchas que podría enseñaros: una geisha estupenda, una animadora de HighSchool, un Batman, los MonteAlto a cien, una tribu de pitufos, los Kilomberos de Monte Alto, una laconada en mi casa, una muñequita, obispos y cardenales, chicos vestidos de chicas, chicas vestidas de chicos, pollitos, corsarios, códigos de barras, fichas de dominó, piratas y mesoneras, policías, médicos y enfermeras, ángeles y demonios (como en la novela), indios y vaqueros, brujas, bebés, pingüinos,... pero sobre todo mucha gente, choqueiros y no choqueiros, con ganas de pasarlo bien. Tanta, como la que veis en la foto que hice desde mi ventana.
Hoy toca llorar. Es el entierro de la sardina, y el carnaval se acaba. Hasta el año que viene.

viernes 20 de febrero de 2009

La vida es un carnaval

Ya llegó, ya está aquí “O entroido 2009”, para los no gallego parlantes, el Carnaval del 2009. Aquellos que seáis lectores asiduos de este blog, ya sabréis que soy de un barrio popular de A Coruña, popular por muchas razones, pero una de ellas porque es dónde más se celebra el carnaval en toda la ciudad. ¿Será porque aquí siempre parece carnaval? Bueno, no tenéis más que ver el programa de fiestas, y os daréis cuenta que el día grande, el martes de Carnaval, toda la fiesta está aquí. En la Calle Arenal se vela la sardina, y en la playa de san Amaro se entierra, y entre medias hay concurso de canciones en la plaza de España y el paseillo de los choqueiros por la calle de la Torre. Los choqueiros son esas personas disfrazadas de cualquier cosa, y digo cualquier cosa, porque en muchos casos no se sabría decir de qué van. Muchas veces basta con un mono de obrero y un letrerito con una burla sobre algo actual. Aquí no se estila eso de un disfraz perfecto, eso es para la cabalgata oficial. Aquí en mi barrio mola más lo simpático y transgresor. Un choqueiro que se precie debe disfrutar la fiesta, meterse con los demás, sobre todo con los políticos o con los que no van disfrazados, pero siempre sin ofender. Un choqueiro debe comer y beber, y reirse, reirse mucho.
Así que ya os lo podéis imaginar. Hasta el miércoles de ceniza voy a comer cosas tan ricas y apetitosas como las que ya ha empezado a preparar Titajú como lacón con grelos, filloas, orejas, chulas, etc. Todo ello regado con un buen vino, (más que nada para facilitar la digestión). Pero sobre todo intentaré reirme, reirme a carcajadas y disfrutar del carnaval.

jueves 19 de febrero de 2009

De subidón

Hoy me ha pasado por segunda vez algo, y la verdad casi me ha hecho tanta ilusión como la primera.
Veréis. La que suscribe este texto, tras varios años de estudio y dedicación, es autora de un libro sobre un tema que no viene al caso (puede ser que algún día desvele el secreto, pero este es mi blog personal , no profesional, y además está bien conservar algo de misterio) y al contrario que el maestro Umbral “Yo no he venido aquí a hablar de mi libro”. Volviendo al tema. Un día, leyendo otro libro sobre una temática parecida al mío, me sorprendió encontrar en él una cita textual, con nota al pie de página, a lo que yo había escrito. En realidad no era una cita sino varias. Así que sería de hipócritas no confesar que ese día mi autoestima alcanzó límites insospechados. No sólo era una autora, sino una autora citada. Ya lo decía siempre mi madre: "Esta niña es muy lista". Mis pies no pisaban el suelo. Y es que para una simple mortal como yo, aquello era inimaginable. Todavía hoy, cuando alguien me comenta que ha leído el libro, se me ponen los pelos de punta y no sé muy bien cómo reaccionar.
El caso es que hoy ha vuelto a suceder. Hoy por casualidad me he enterado que en el Blog del Barrio de Los Rosales hace tiempo, bastante tiempo, incluyeron un post con la entrada “Ser de Barrio. Entrañable artículo del blog “De qué podemos hablar”, y aunque es habitual entre blogueros citarse unos a otros (yo lo suelo hacer con algunos de los blogs que me gustan, y hay “compañeros” que también me enlazan en los suyos, y que agradezco enormemente) lo de entrañable artículo me ha llegado al corazón. Así que como es de bien nacidos ser agradecidos, desde aquí GRACIÑAS, amigos de Los Rosales. Hoy, segundo subidón.

lunes 16 de febrero de 2009

Razones para votar

Me han llegado por varias vías, diferentes opiniones sobre si se debe o no ir a votar: que sí es lo mismo de siempre, que si ya estoy harto, que se dejen de paparruchas, son promesas vacías, es un derroche...
Puedo comprender, aunque no compartir la desgana, la desilusión y otros sentimientos parecidos que hayan podido inspirar a la gente que ha tomado la decisión de no votar el día 1. Pero yo, ya lo he dicho, no comparto esa opinión. Yo tengo muchas razones para votar.
Por encima de todo están las razones obvias. Es un derecho que adquirí a los 18 años, y en esta época en la que todavía hay algunos ciudadanos del mundo que no pueden hacerlo, o en las que hacerlo puede poner en peligro su vida me parece egoísta no ejercitarlo. Como mujer, además, es un derecho que ha costado mucho ganar, porque hasta no hace mucho (1931), yo no podría hacerlo por el mero hecho de ser del sexo femenino. Pero al mismo tiempo es mi deber, un deber de ciudadana, que en contraprestación, está dispuesta a exigir a sus representantes que estén a la altura de los compromisos adquiridos.
Pero además, porque me gusta opinar y no me gusta que nadie opine por mí, y eso es lo que pasa cuando uno se abstiene, que ese no-voto, en el fondo sirve para que lo utilicen. Y a mí, no me gusta que hablen por mí sin mi permiso.
Porque en muy pocas ocasiones, lo que yo digo tiene el mismo valor que lo que dice cualquier otro. Da igual que sea de un partido político u otro, que sea rico o pobre, que sea del campo o la ciudad. Un voto es un voto, venga de quien venga.
Porque hay dónde elegir: PP, PSOE, EU-IU, BNG, UPyD, PUM+J, NÓS UP, UCL, TG, FPG, SAIn, OV, PH, +G, AVE
Porque un voto no hace granero, pero ayuda al compañero. Y además a veces, un voto, uno sólo, es suficientemente importante y decisivo. Y si no que se lo digan a Al Gore.
Porque suelo contestar cuando me preguntan.
Y obviamente porque me encantaría que ganaran los que a mi me gustan.
Yo tengo bastantes razones para votar, pero llega sólo con una.

Premios Narra breve

Estamos en plena campaña electoral, pero el huequecito de hoy no lo ocupa la política, aunque os lo pueda parecer, sino la literatura.
La Agrupación Socialista de A Coruña, ha convocado los Premios Narra Breve, un concurso para aquellos que les guste la literatura en gallego, jóvenes y adultos, ya que tiene dos modalidades, de 14 a 18 y de 18 en adelante.
Si eres gallego y te gusta escribir, si te gusta jugar con el lenguaje para expresar tus sentimientos, para vivir otras vidas, para contar experiencias, ahora tienes una oportunidad de enseñar públicamente tu talento y que te lo reconozcan.
Algunos de los que pasáis por aquí sois magníficos escritores ¿por qué no probar?
Los interesados podéis consultar las bases aquí.

miércoles 11 de febrero de 2009

Un día 12

Hoy hace un año. Hace un año que en un momento se paró el mundo. Hace un año que por un segundo el tiempo se detuvo. Hace un año que en una sala de hospital no había nada más que ella y yo. Un suspiro. Su último suspiro. El vacío. Y de repente todo arrancó de nuevo porque era mentira. El mundo no se había parado. El tiempo no se había detenido. Pero ya nada era igual. Mi mundo no era igual. Con más de 40 años me sentía igual que una niña indefensa.
Su corazón enfermo por haber hecho el esfuerzo de traer al mundo a una hija en un día 12 (curiosamente sus dos partos fueron un 12) quiso dejar de latir un 12 de febrero. Quizás quiso vernos la cara por primera y última vez en un día 12. Quizás significara algo para ella. Y ahora ya llevamos 12 meses sin verla. Aunque no sin sentirla. Sin recordarla. Cada día. Y cada día, las lágrimas vienen a mis ojos, como ahora. Hoy, aunque haga mi rutina diaria, aunque cumpla con mi trabajo, aunque salude a la gente por la calle, aunque me ría con las cosas que me hagan gracia, las lágrimas estarán ahí. Por ella.

Las cosas del ciberespacio

Llevo unos días que le araño tiempo al tiempo para poder escribir un poco en este espacio que ha dejado de ser sólo mío para ser de varios, más de los que yo en un principio podía imaginar. Por suerte, todos los que pasan por aquí son personas educadas, que pueden compartir en mayor o menor medida lo que yo escribo, pero que leen, o leen y opinan, cosa que es de agradecer, y después se van sin haber causado ningún destrozo. Al contrario, son tremendamente constructivos.
Pero sé que no siempre es así.
Ayer acudí al colegio de mi hija a una charla sobre “Los riesgos asociados a Internet y las nuevas tecnologías”. Y aunque el oficial de policía que impartió la charla no era demasiado alarmista, sí que asusta un poco ver todo lo que está pasando en la red, sobre todo en cuanto a menores se refiere.
Sí está bien que de vez en cuando nos demos cuenta de los peligros que nos acechan, sobre todo cuando en un medio como éste puede haber desaprensivos, de todas las edades, que aprovechan el anonimato que nos da la red, para cometer todo tipo de delitos: acoso, estafa, pedofilia, etc.
Internet es un arma muy poderosa, y como siempre habrá gente que la utilice correctamente, y otros, que lo conviertan en algo peligroso y criminal.
Por lo que se ve, los que pasan por aquí (clares, titajú, supersalvajuan, gala, aldabra, el internauta, kapi , mameluco y otros más) son del primer grupo. Y eso, sí que es de agradecer.

lunes 9 de febrero de 2009

¿Dónde están?

No lo puedo evitar. Soy madre y se me ponen los pelos de punta sólo de pensar en que pudiera sucedernos algo así. Marta del Castillo es una niña de Sevilla que lleva desaparecida desde el 24 de enero. Su caso, igual de grave que muchas otras desapariciones de menores, ha llamado la atención por la gran repercusión en las redes sociales en Internet.
Y yo, de nuevo como madre, no puedo hacer otra cosa que sumarme a su búsqueda con esta nueva herramienta que no tiene fronteras. Y fijarme, fijarme mucho en los niños que pasan a mi alrededor, porque alguno de ellos quizás no esté donde debiera estar. En su casa. Con su familia.

miércoles 4 de febrero de 2009

Un ojo en el cielo

Esta tarde cojo un avión para irme a una reunión de trabajo en Madrid. Y como tengo un ojo puesto en el cielo, porque parece que el tiempo no va a estar demasiado bien, me he acordado de una canción estupenda “Eye in the sky” de Alan ParsonsProyect pero en la maravillosa voz de Noa. Disfrutadla. Os veo a la vuelta.

lunes 2 de febrero de 2009

Mirando atrás

Leyendo Un discurso de Leopoldo Alas, un texto de 1891, me he encontrado este párrafo final: “Recordando las grandezas de la España que fue, trabajemos por las posibles grandezas de la España del porvenir. Observa un publicista ruso que desde los tiempos de Pedro el Grande y de Catalina, el imperio moscovita se preparó, como en profecía, para dar digno albergue a las grandezas futuras, construyendo soberbios monumentos, proporcionados a los esplendores de la gran prosperidad que, según su fe patriótica, aguardaba a Rusia. Pues nosotros, que no necesitamos soñar, sino recordar, para que surjan grandezas y esplendores de España, construyamos, no Escoriales, alcázares y basílicas, que ya tenemos, sino el edificio espiritual de la futura España regenerada, resucitada, mediante una educación y una enseñanza inspiradas en el ideal más alto, pero llenas de la vida moderna. Tamaño trabajo, arduo sin duda, es para nosotros de pura abnegación; los que a él se consagren no esperen recompensas exteriores, halagos del mundo y de la vanagloria; no esperen tampoco vivir para el tiempo en que den fruto sus esfuerzos de ahora. Tengamos caridad; vivamos y trabajemos para el porvenir que no hemos de ver, y seamos como aquellos ancianos de que nos habla Cicerón en su tratado De Senectute:... Sed iidem in eis elaborant, quae sciunt nihil ad se omnino pertinere.
Parece que la situación no ha cambiado mucho desde entonces.