miércoles, 25 de febrero de 2009

La vida es un carnaval (II)

Ayer fue martes choqueiro.
Y para que os hagáis una idea de lo que es, sólo os dejo una imagen de las muchas que podría enseñaros: una geisha estupenda, una animadora de HighSchool, un Batman, los MonteAlto a cien, una tribu de pitufos, los Kilomberos de Monte Alto, una laconada en mi casa, una muñequita, obispos y cardenales, chicos vestidos de chicas, chicas vestidas de chicos, pollitos, corsarios, códigos de barras, fichas de dominó, piratas y mesoneras, policías, médicos y enfermeras, ángeles y demonios (como en la novela), indios y vaqueros, brujas, bebés, pingüinos,... pero sobre todo mucha gente, choqueiros y no choqueiros, con ganas de pasarlo bien. Tanta, como la que veis en la foto que hice desde mi ventana.
Hoy toca llorar. Es el entierro de la sardina, y el carnaval se acaba. Hasta el año que viene.

5 comentarios:

Matapollos dijo...

Pues no me encuentro en la foto, pero por ahí andaba, con mi traje rojo, de mujer de Obama ¿me viste?

A la sardina no vamos, que ya no podemos más.
¡Hala! ¡A celebrar la Cuaresma! (o cuarentena o como se llame eso ...)

Titajú dijo...

A mi me toca llorar el domingo en Pontevedra, con el entierro del loro Ravachol... Allí siguen de Carnavales.

Clares dijo...

Qué bonico es ese carnaval, espero que hayas disfrutado mucho, según parece.
Aquí enterramos la Sardina al final de la Cuaresma, porque nos hemos tomado lo de la Sardina en sentido literal, y hartos de comer pescado durante cuarenta días, la quemamos el último día de las fiestas de primavera, después de las procesiones de Semana Santa, con un gran desfile de dioses paganos, brujas y demonios. En el resto de España se quema la Sardina que no es originalmente un pescado, sino la columna vertebral del cerdo, puesto que durante cuarenta días no se puede chupar esos huesecillos y sus lomos. Todo tiene su explicación. Un besico, galleguiña.

PMM dijo...

Pues no lo sé Matapollos, porqu eví a tanta gente que ya ni me acuerdo, pero no te extrañe. Titajú, llora mucho, a moco tendido que eso desestresa.
Clares, lo vuestro es mucho más lógico que lo nuestro, pero es que los gallegos somos así.

Superwoman dijo...

Se acabo, nosotros hemos acabado con el carnaval de las muñecas... aqui no hay sardina...
Un supersaludo