lunes 30 de noviembre de 2009

Si es que no os puedo dejar solos

Vuelvo de mi periplo masterístico por tierras de Elche, y me encuentro la casa manga por hombro.
Al final, como tuve unos anfitriones estupendos no pude ver a Clares. Pero seguro, seguro, que la vida alguna vez propiciará ese encuentro.
Pero el lío me lo encuentro al llegar.
Resulta que mientras yo impartía mis clases en la Universidad con un clima que aquí este año no hemos disfrutado ni en verano (esto lo comprobaba al salir, no es que diera la clase al aire libre, aunque ahora que lo pienso no sería la primera vez), aquí (me refiero a mi ciudad) había una tormenta de las que hacen época. Rayos, truenos y granizo que dejaban a mi edificio sin TDT (menos mal que nosotros tenemos R) y a algunos barrios sin luz.
A Guisande, hablando de bultos y enfermedades.
A Vane, un poco más triste por la fecha que es.
Y la vecina del segundo C, en el hospital.
Miedo me da ya irme este domingo a Roma.
¿Qué me encontraré a mi vuelta?
Pues eso, es que no os puedo dejar solos.

Por cierto, si a alguien se le ocurre hacer un encuentro bloguero, entre los días 5 al 9 de diciembre, os juro que os retiro los comentarios. Dicho queda ¿eh?

lunes 23 de noviembre de 2009

Una lección magistral

De vuelta de Bilbao, he de reconocer que me ha encantado estar allí para comprobar in situ, los cambios que ha experimentado esa ciudad. No he tenido tiempo de hacer mucho turismo, (vale, he ido al Ayuntamiento a una recepción y al Iruña y la Granja, porque no podía venir sin tomarme unos pintxos, pero eso sí, siempre de noche) así que no puedo traer muchas fotos panorámicas, pero os dejo dos.
Una del Guggenheim, porque allí se celebró la entrega del Premio Internacional de Protocolo y resulta que en la categoría de institución pública estaba premiado el Ayuntamiento de A Coruña. Y no, no fue una casualidad, porque para que una institución se lleve un premio, alguien tiene que presentar una candidatura ¿no? Para el ayuntamiento se presentaron dos y una de ellas ya sabeis de quién. Pues eso.
La otra, es que la conferencia inaugural la daba el Sr. Rojas Marcos, por eso del estrés en una profesión como la de los jefes de protocolo. Y ahí le teneis muy concentrado en lo que decía, y dando una conferencia magistral sobre cómo llevar la vida lo mejor posible.
Sería muy difícil resumiros todo en un post, pero me gustaría compartir con vosotros varias cosas. Una, que es vital el OPTIMISMO. Hay que mirar al futuro con esperanza, igual que como regla general recordamos el pasado con alegría, es decir, solemos eliminar los malos recuerdos, para quedarnos con lo bueno.
Dos, que no podemos plantearnos la vida siempre con un “Debería haber…”, sino con un “Debo hacer…” Vamos lo que vulgarmente se conoce como coger el toro por los cuernos. (Esto lo digo, yo)
Y tres (y quizás a algunos de los que se pasan por aquí les sirva de mucho, incluido a mí, pero en ese momento me acordé de unas personas especiales, entre ellas Vane) que hay un estrés normal, como también hay una tristeza normal. No hay pastillas que curen la pérdida de seres queridos o los fracasos, simplemente hay que dejar discurrir el tiempo y no intentar superarlo así, de una manera forzada, antes de tiempo. Tenemos derecho a estar tristes cuando hay un motivo. Y lo ha dicho el mejor especialista en psiquiatría.

viernes 20 de noviembre de 2009

Una vez más, y las que haga falta.


Quizás sea un grito al vacío.
Quizás no sirva para nada.
Quizás seamos un grupo de pobres inocentes.
Pero ésta es nuestra herramienta. Y la usamos cuándo y cómo queremos. Y hoy es para decir que no queremos a gente que busca en la inocencia de los demás su placer, que trunca la vida de otros por seguir un instinto depravado, que ve en los niños una mercancía., que busca “angels, lolitas, preteens o boy lovers” con fines oscuros.
Hoy y siempre, en este blog se dice alto y claro:
¡PORNOGRAFÍA INFANTIL NO!

martes 17 de noviembre de 2009

Noviembre ajetreado

Una vez, mi amiga superwoman, dijo: “Tiempo, necesito tiempo” Y si lo necesita ella que es una SUPER MUJER, no voy a ser yo menos que no tengo super poderes. El caso es que este mes de noviembre va a ser un poco ajetreado, y me imagino que el blog lo va a notar.
Mañana me voy a un congreso a Bilbao, y estaré allí hasta el sábado (he dejado la entrada del 20 de noviembre programada, así que mi participación en la blogocampaña de Nacho está asegurada). La verdad es que me apetece por dos razones. La primera es que me gustan los congresos: ves a otros compañeros de profesión, algunos de ellos incluso amigos, compartes experiencias, aprendes de los maestros, conoces a gente nueva y tienes la oportunidad de ver de cerca de otros especialistas en la materia que de otra forma sería imposible.
La otra razón es que vuelvo a una ciudad en la que viví 5 años. Así que aprovecharé para intentar ir a tomar un café al Iruña, pasear por la Gran Vía o tomarme un zurito o un agüita de Bilbao. Y pintxos, claro.
Lo malo, es que esta vez, no voy de congresista, ni de ponente. Voy de moderadora. Y ya sabeis que tener que cortar a un compañero cuando se pasa de tiempo, es algo complicado: “¿Cómo se te ocurre cortarme en lo mejor de mi exposición? Se me han quedado muchas cosas por contar.”
Estar tres días fuera del trabajo, supone que a la vuelta hay que recuperar el tiempo perdido, con la dificultad añadida que al siguiente viernes y sábado tengo que estar dando clase en un master en la Universidad Miguel Hernández de Elche, y eso significa, preparar esa clase con mucha dedicación y esmero, porque en su casa uno tiene que hacerlo siempre bien, pero cuando le invitan a otra, más. Y además no tengo avión de vuelta hasta el domingo. Así que otro fin de semana fuera de casa, pero si mis anfitriones me dejan un poco de tiempo libre, a lo mejor puedo charlar con Clares "in person" sobre nuestros asuntos propios. (Y ahora me pregunto yo, si intento conocer a los amigos blogueros que no viven cerca de mí, ¿por qué no conocer a los que tengo cerca que será bastante más factible? Dicho queda)
Peeeero, (este ir y venir, tiene que tener un pero) aunque la logística de mi casa está bastante bien repartida, hay ciertas cosas que con tanta ausencia se descontrolan y que tendré que poner al día a la vuelta. Además, diciembre tampoco empieza mal. En el puente de la Inmaculada nos vamos a Roma, porque el coro en el que canta Alba ha sido invitado por el Embajador de España ante la Santa Sede a cantar para el Papa en la Plaza de España, y esta menda se ha ofrecido para escribir un artículo en una revista. Pero eso será otro cantar, del que ya hablaré en su momento.
En el medio, la vida no se para. La casa, el trabajo, mi master como paso previo al doctorado y la familia siguen ahí, y algo habrá que hacer con ellos, ¿no? Se admiten propuestas.

martes 10 de noviembre de 2009

lunes 9 de noviembre de 2009

El camino de la vida

La vida es un largo camino.Y el camino es a veces difícil. Tan difícil como recorrer un sendero de montaña en la oscuriddad de la noche. La ruta es angosta, pedregosa, cuesta arriba y escarpada. Y la noche es fría, oscura y sin luna. No ves dónde puedes poner el pie para no caer, para no pisar en falso. Y no ves cuánto camino queda por recorrer, ni si el camino se ha ensanchado, ni cuanto queda para que salga el sol. Y así la noche se hace más larga y el camino más difícil. Pero estás ahí, y no puedes dar marcha atrás. Sólo puedes caminar, poner un pie detrás de otro. Despacio, muy despacio. Tan despacio, que no te parece avanzar. Sólo puedes esperar a que amanezca en algún momento, para poder ver al menos en dónde te puedes apoyar. Porque así el camino, que es el mismo, parecerá más fácil, menos escarpado y menos angosto. Sólo nos hace falta un poquito de luz. Y caminar, seguir caminando.

martes 3 de noviembre de 2009

Adiós

"Nos ha tocado a nosotros sondear el fondo de lo humano y contemplar los abismos de lo inhumano, desprendernos así de engaños, de falacias ideológicas, purgar el corazón, limpiar los ojos, y mirar al mundo, con una mirada que, si no expulsa y suprime todos los habituales prestigios del mal, los pone al descubierto y, de ese modo sutil, con sólo su simple verdad, los aniquila."
Francisco Ayala (1906-2009)