martes, 15 de enero de 2013

De Justicia


Ayer al fin llegó el día que Vanesa estaba esperando. Porque ayer se inició el juicio por la muerte de su hijo Diego que murió ahogado en la piscina del colegio Liceo La Paz de A Coruña hace casi 4 años.
Han sido 4 años duros y largos en los que ella ha luchado sin descanso por esclarecer las causas de la muerte de su hijo, y gracias a su lucha ha conseguido poner en evidencia la cantidad de negligencias que provocaron que un niño de 4 años fallezca mientras está en una clase de natación en horario escolar.
Ayer fue la primera sesión del juicio en la que declararon todos los imputados. Los que estuvimos en esa sala pudimos ver que cada uno de ellos se ha limitado a argumentar que la culpa no fue suya, que las cosas se hicieron como se llevaban haciendo más de 25 años y que nadie sabe lo que de verdad pasó.  No saben cuándo salió el niño del agua, no saben cuándo volvió a entrar, no saben cómo se quitó la burbuja o quién se la quitó, no saben quién era de verdad el responsable del grupo de Diego en ese momento por la ausencia de la monitora titular, no saben quién ejercía la función de socorrista de la piscina mientras el socorrista estaba haciendo de monitor, no saben quién supervisaba el trabajo de los monitores de piscina, no saben a quién tenían que notificar la ausencia de un monitor para que cubriera su puesto, no saben quién vigilaba que toda la normativa de seguridad de la piscina se cumpliera, no saben quién definió el protocolo de actuación de las clases de natación que por cierto no se lo entregaban a los monitores por escrito sino de forma oral, no saben porqué no se avisó a los padres hasta casi dos horas después... NO SABEN.  Esa es la cuestión, que hay muchas cosas que no saben y que por las declaraciones de algunos de los imputados tampoco se han molestado mucho en saber desde entonces.
Como padres respondemos y velamos por la seguridad de nuestros hijos, y cuando  los dejamos en el colegio, esperamos que sean sus responsables, desde el primero al último, los que velen por su seguridad. Ayer se demostró, que en este caso no es así, que nadie quiere reconocer ante unos padres su grado de culpa. Decirles: “Sí, usted ha dejado a su hijo en nuestras manos y asumimos nuestra parte de culpa como  garantes de su seguridad mientras estaba a nuestro cargo.” El no querer reconocer su parte de culpa, su grado de responsabilidad,  ya les está convirtiendo en culpables.
Pero aunque os pueda parecer lo contrario, independientemente de la sentencia que dictamine la jueza encargada del caso, a Diego sí se le está haciendo Justicia. 
La Justicia de Diego es la lucha constante de su madre, su empeño en esclarecer lo que pasó ese día, su manera de mantener el caso vivo no sólo para depurar responsabilidades, sino para evitar que esto vuelva a pasar de nuevo, su manera de poner en evidencia el cúmulo de negligencias cometidas.
Soy madre y no sé si yo tendría la fortaleza, las ganas o el ánimo de hacer una travesía tan dura como la que ha hecho Vanesa estos cuatro años. Pero ella sí lo ha hecho y sin darse cuenta ha conseguido lo que ella quería, que haya JUSTICIA PARA DIEGO, antes incluso de que la propia Justicia hable.

18 comentarios:

Mónica dijo...

Como siempre Pili, ME ENCANTA!!!!!Porque expresas a la perfección lo que todos sentimos!!!! Un beso

PMM dijo...

Gracias, Móni!! Seguro que hay mucha más gente que puede dar una versión mejor, pero esta es sólo la mía!
Bicos

Virtu dijo...

Gracias Pili, aquí está el resumen perfecto!!

PMM dijo...

Graciñas, Virtu!!! Seguro que tú también tienes un resumen estupendo! Bicos

rozio dijo...

No se podría contar ni resumir mejor. Besotes!

Anónimo dijo...

No se puede decir mucho más... Muchas personas anónimas piensan lo mismo.
Es poco habitual que alguien sea capaz de asumir su propia culpa y todavía menos de forma pública y frente a un juez.
La verdadera justicia está en el coraje de Vane. Y también en el vuestro. Esta grandeza de sentimientos es imbatible.
Muchos besos.

SuperWoman dijo...

Me has dejado con lagrimas en los ojos Pili... que peligrosa es la ignorancia y que grande el coraje de las madres coraje.
Un supersaludo

Manuel Guisande dijo...

Es que una es responsable y de lo sabe, y de lo que debiendo saber no sabe. Animo

Manuel Guisande dijo...

Una persona es responsable de lo que sabe,y de lo que debiendo saber no sabe. Animo

Manuel Guisande dijo...

Una persona es responsable de lo que sabe,y de lo que debiendo saber no sabe

Clares dijo...

Es terrible, no conocía el caso, pero es lo que suele ocurrir. Nadie se hace cargo de una negligencia que es la suma de muchas negligencias. Admiro el valor y la fuerza de esa madre, pero entiendo, que no justifico, la debilidad y el miedo de los responsables. Les puede el miedo a una condena y lo ponen por encima de la ética personal que les debería llevar a reconocer su parte de culpa y responsabilidad. Qué duro para todos, pero sobre todo para esa madre que perdió a su hijo y que lucha por la justicia. Yo no sé tampoco si podría perseverar en esa lucha, arrastrando el enorme dolor de la muerte del hijo. Ojalá haya justicia.

PMM dijo...

Gracias!! Pero el coraje es de Vane. Los demás estamos aquí sólo para quererles y apoyarles.

PMM dijo...

Rozío, claro que se puede resumir mejor! Simplemente es mi opinión, y mi manera de estar con Vane y Jose.

PMM dijo...

Guisande, totalmente cierto, pero algunos parece que no se quieren hacer responsables de nada.

PMM dijo...

SW, esta es una madre coraje como pocas. Vane te manda un beso.

PMM dijo...

Clares, eso es lo que deseamos. Por Diego y por su familia

Anónimo dijo...

Qué tema tan complejo, cuánto dolor agarrado que parece reproducirse día a día, en vez de ir alejándose y haciéndose pequeño. Es complejo en el papel que uno se coloque, pero sin duda, creo que el peor papel lo ha tenido la familia de Diego, porque al margen de la justicia sea justa o no, al margen de cualquier resolución, su pequeño ya no volverá. Eso es lo realmente triste.

Mercedes mamá de Vicky dijo...

Muy bien explicado, NADIE SABE NADA.