miércoles, 4 de mayo de 2016

De un señor de 90 años

Lalito de bebé

Hace unos años, 6 para ser exactos, escribía aquí esto: 


"4 de mayo de 1926.

En la portada del ABC del 4 de mayo de 1926 aparecían SS.MM las reinas Doña Victoria y Doña María Cristina y S.A.R la infanta Doña Isabel, posando con la Duquesa de la Victoria, después de su conferencia con motivo de la Asamblea de Acción Católica de la Mujer.
Mientras los españoles leían esto, en A Coruña, nacía un niño, con el nombre de Andrés Manuel Domingo Eladio, (afortunadamente Lalito para su familia) hijo de Eladio Muiños Díaz y de Pilar Díaz Pardo.
Seguro que el acontecimiento fue para mi abuelo de más trascendencia que la noticia del ABC. Y para mí también, porque si no, no estaría yo aquí contando esto.

Ese “Lalito” se convirtió con el paso de los años, en el Sr. Muiños, y hoy efectivamente cumple 84 años. Años vividos con intensidad y pasión, con trabajo, penurias, con tiempos de hambre y represión, con pasión por el Deportivo y por el Fútbol Modesto de esta ciudad, pero sobre todo, con dedicación a su familia y amor infinito por su mujer y sus hijas, que ahora se ve ampliado a una adoración especial por su nieta, la verdadera niña de sus ojos. Y como hija, podría contaros muchas cosas más, pero ¡qué voy a deciros! Es mi padre y le quiero, todo lo demás sobra.

¡Felicidades, papá, y sobre todo, QUE CUMPLAS MUCHOS MÁS!"


Lalito de niño
Lalo en su época de Follas Novas


Y efectivamente ha cumplido algunos más, y así el señor Muiños ha llegado hoy a los ¡90 años! 
Probablemente le habría gustado llegar en mejores facultades físicas, y sobre todo acompañado de mi madre, pero vivir es un deporte arriesgado que a veces nos hace ir perdiendo cosas importantes por el camino. 


El Sr. Muiños. CTV 
Y a pesar de esas ausencias tan evidentes, celebraremos estos 90 años a lo grande, porque grande es él como persona y como padre. Cariñoso, atento, detallista y ¡terco como una mula!  es en buena parte culpable de que sea lo que soy ( la otra parte de culpa la tiene mi madre, claro):  de que me guste la fotografía, de que sepa que para ser algo en la vida hay que luchar por lo que se quiere, de que hay que rebelarse contra las injusticias, de que el cariño no solo hay que decirlo sino demostrarlo, de que el respeto por los demás es esencial...
Y no sería lo que soy sin los paseos de los domingos por la mañana cogida de su mano explicándome las cosas que habían pasado en mi ciudad: la Ciudad Vieja, el puerto, los Cantones, el dique, el jardín de San Carlos, María Pita... aprovechando para decirme que teníamos mucha suerte de vivir en la ciudad más bonita del mundo; sin mi nariz pegada al cristal de la ventana cada sábado para ver si entraba en el kiosko al volver de trabajar para comprarme los tebeos de la semana, sin su cuidado especial en colocar las cosas que dejaban los Reyes Magos repartidas por la casa, sin su amor por el Depor que le llevó a dedicar horar y horas de trabajo para escribir un libro con su historia, sin el orgullo en su mirada cada vez que yo progresaba. 
Como hija, soy yo ahora la que no puede estar más orgullosa de su padre, así que solo espero poder seguir celebrando con él muchos otros cumpleaños más


¡Felicidades, papá! ¡Que cumplas muchos más!




1 comentario:

María de la Serna dijo...

Felicidades a Lalito, y felicidades a la hija de Lalito! Padre e hija sois la pareja perfecta y no puedo negar que me dais una envidia enoooorme! Disfrúta de él todo lo que puedas, Pilar! Todo y más. Hazlo por mi!