jueves, 12 de febrero de 2015

De los 12 de febrero

Porque hay días que se quedan nítidamente grabados en tu retina. Días de los que puedes recordar cada momento a cámara lenta. Aquella habitación. Su cara serena. Sus manos hermosas en las mías. La sensación de soledad que crecía por momentos a medida que se acercaba la despedida. 
Pero siempre su amor. 
Ese amor que me impulsó a abrir este blog para escribir esto. Ese amor al que me agarro para ser yo misma mejor madre. Ese amor que tuve la suerte de recibir y que sin duda me ha hecho ser como soy. Ese amor que siento cada día siempre que pienso en ella.  Ese amor que duele, como dice mi amiga Eva, cuando creemos que lo perdemos para siempre, cuando en realidad se queda con nosotros para siempre. Por siempre, como dice Benedetti.

Por siempre

Si la esmeralda se opacara,
si el oro perdiera su color,
entonces, se acabaría
nuestro amor.

Si el sol no calentara,
si la luna no existiera,
entonces, no tendría
sentido vivir en esta tierra
como tampoco tendría sentido
vivir sin mi vida,
la mujer de mis sueños,
la que me da la alegría...

Si el mundo no girara
o el tiempo no existiese,
entonces, jamás moriría
Jamás moriría
tampoco nuestro amor...
pero el tiempo no es necesario
nuestro amor es eterno
no necesitamos del sol
de la luna o los astros
para seguir amándonos...

Si la vida fuera otra
y la muerte llegase
entonces, te amaría
hoy, mañana...
por siempre...
todavía. 

(Mario Benedetti)

1 comentario:

oscar dijo...

Precioso poema, gracias por el rato que he pasado.
Un saludo.
Óscar,
http://experienciapositiva.es