martes, 1 de marzo de 2011

De dudas razonables

Se acerca el carnaval, pero ya hace algún tiempo que hay gente con careta por la calle.
Y no penséis mal. Me refiero a la gente de Anonymous, esos ciber activistas que luchan por la transparencia, la libertad de expresión y los derechos humanos. Que tiene voz pero no cara, y por eso cuando salen del ciberespacio para manifestarse en la vida real, toman prestada la máscara del anarquista de la novela V de Vendetta.
Aquí en España se les ha visto sobre todo manifestándose contra la Ley Sinde, que por cierto, en realidad es sólo la parte referida a la industria cultural que está dentro de la Ley de Economía Sostenible. Y es aquí a dónde quiero llegar. A la incertidumbre y la duda razonable. Porque sinceramente, a estas alturas de la película todavía no tengo yo muy claro si defender o criticar la ley Sinde tan apasionadamente como hacen detractores y benefactores, entre otras cosas porque reconozco no haberme leído el documento legal. Creo en los derechos de autor, y en la necesidad de protegerlos precisamente como una forma de que los autores puedan vivir de su trabajo y puedan así seguir creando. Sobre lo que tengo más de una duda razonable es sobre la forma de hacerlo. Y es que estamos en una época en la que todo va muy deprisa, tan deprisa que no sabemos como enfrentarnos a ello y mucho menos como legislar al respecto.
Vamos tan deprisa, que echamos de menos las cosas buenas del pasado, pero no sabemos como adaptarlas a este presente vertiginoso que vivimos. Queremos que nuestros niños dejen de estar tanto tiempo en el ordenador, que jueguen más, que se relacionen con otros niños, pero para eso necesitamos recuperar espacios que hemos perdido, esos que en su momento hemos ido cediendo en aras del progreso, cuando el progreso se basaba en la construcción y los principios del consumismo. Nuestras calles, nuestras ciudades en realidad ya no son nuestras, y no estoy tan segura de que queramos recuperarla para nosotros. De nuevo otra duda razonable.
Lo que nos encanta ver en otras ciudades como turistas, y que venimos repitiendo hasta la saciedad después de unas vacaciones, no podemos soportarlo en la nuestra, porque si las ciudades se peatonalizan, estamos quitando espacio para los coches. Y eso parece que a día de hoy es nuestro talón de Aquiles. ¡No sin mi coche!
Agotamos los recursos naturales, y hablamos de ecología, de reciclar, de ecosostenibilidad, pero no sabemos como adaptarnos a estas nuevas necesidades. Hoy, que los conflictos en el norte de África nos ponen delante de las narices (además de la permisividad que hemos tenido con unos cuantos dictadores) la necesidad de ahorrar energía, porque podemos agotar nuestras reservas de recursos naturales, hablamos y hablamos de las medidas adoptadas por el gobierno. Unas medidas que, como poco, la mayoría califica de impopulares, buscando argumentos para rebatir su implantación. Y aquí de nuevo yo vuelvo a tener dudas razonables, porque no sé a ciencia cierta, si de verdad esas medidas, ahorrarán todo el petróleo que se pretende, aunque sí creo que no nos harán consumir más, porque no olvidemos que no se trata sólo de ahorrar dinero, se trata de ahorrar energía, una energía que gastamos todos aunque la paguemos, pero que de poco nos servirá poder pagarla cuando ya no haya de dónde sacarla. Y a mí lo que me sorprende es que la mayoría no tenga esa incertidumbre, y que siga pensado en que podemos usar y tirar todo lo que queramos mientras lo podamos pagar, como si esto fuera una fuente inagotable de recursos. Pero los recursos se agotan, podamos o no pagarlos. La clave es ¿cuándo estaremos dispuestos a asumir que la época de la abundancia está llegando a su fin si seguimos comportándonos como hasta ahora, sin preocuparnos nada más que de nuestra propia generación? El mundo va demasiado deprisa, pero nuestra capacidad de reacción no va al mismo ritmo. Así que como en los juicios, si hay al menos una duda razonable que me haga pensar que esa decisión puede servir para algo, no puedo atreverme a declararla inútil, así a la primera.
Pero claro, yo es que en muchas cosas, tengo mis dudas razonables. Benditos aquellos que tienen la plena certeza para todo.
P.D.: De lo que no tengo duda es de que he escrito un post espinoso, pero ya sabéis que me gusta "discutir" educadamente. Estaré esperando vuestros comentarios.

10 comentarios:

Titajú dijo...

A mi no me parece un post espinoso. Hablas de los derechos de autor, u estoy de acuerdo con ello. Con lo que ya no estoy tan de acuerdo es con que se nos tenga que sangrar con esos derechos de autor. Llevamos años pagando unos LPS de los que sólo nos interesaban dos canciones, a precio de oro. Hemos pagado un canon por cintas cassettes y vídeos vírgenes porque se nos presupone que vamos a grabar cosas con autoría propia. Yo tengo a mis hijas grabadas en esas cintas. No, desengáñate, lo que buscan los derechos de autor es seguir haciéndose ricos a nuestra costa. Si pusiesen un precio razonable a sus obras, otro gallo cantaría.
En lo de los coches, pues qué quieres que te diga. Todos sabíamos que los materiales que consumimos no son eternos, pero si, quizás, en vez de tener que levantar el pie del acelerador del coche, se hubiese invertido más en I+D (que ellos mismos recortaron el presupuesto, te recuerdo), a lo mejor ahora tendríamos millones de energías alternativas.
Pero los Altos cargos no viajan en coche, querida mía, viajan el avión. Y ahí no han puesto freno, y ¡anda que no consumen!
Que se apeen de los coches oficiales, y que cojan el autobús o vayan a pata.
Ya verás como la cantidad de dinero que perdemos en mantener vehículos inútiles acaba llenando las arcas del Estado.

PMM dijo...

Lo uno no quita lo otro, Ju.

Matapollos dijo...

Dudar, reflexionar y decidir (por este orden) es signo de inteligencia, lo malo es cuando se altera el orden y las decisiones van por delante de la reflexión y la duda.
Sobre estos temas tengo clara mi prosoviética opinión, pero...en fin, mejor que lo arreglen los expertos en mandar.

Y no lo dudes, Pili, las consultas de los psicólogos están llenas de esos "benditos que tienen la certeza plena para todo" lloriqueando como magdalenas. :D

Virtu dijo...

La duda razonable en un juicio está para no condenar a un inocente.Ante esta premisa, creo que no se puede extrapolar a lo escrito.
Pensar en las generaciones futuras está muy bien, pero no solo nosotros, sino los dirigentes, que son los que tienen la sartén por el mango.
Limitar la velocidad "temporalmente", es pan para hoy (lo dudo mucho) y hambre para mañana.
Cambiar las señales de tráfico y las bombillas de alumbrado público es un gasto que ahora no nos podemos permitir (pensando en la economía del país). Una política energética real de ahorro y cambio de las materias primas (petróleo, carbón, etc) es lo que necesita el país, y no acordarse de Santa Bárbara cuando truena, y ahora de prisa y corriendo limitar las libertades obtenidas durante muchos años.
En los tiempos de Franco, se limitó la velocidad en autopistas de 130 a 120, los coches consumían un 12 y las carreteras eran una porquería. Ahora los coches consumen un 6 o un 8 de media, siendo la mayoría diesel, tenemos unas autopistas y autovías que no se parecen en nada a las que teníamos entonces, y el ahorro esperado es ridículo.
El resto de países de la UE están estudiando ampliar el límite de velocidad para luchar contra la crisis, y nosotros…"más papistas que el Papa"... justo al contrario.
Esto me recuerda al soldado que llevaba el paso cambiado en un desfile y su madre decía "que mal lo hacen los otros, que llevan el paso equivocado".

Con respecto a lo de ¡No sin mi coche!, decir que si en una ciudad que el número de coches ya es excesivo para sus calles, retirar plazas de aparcamiento y achicar las calles haciéndolas boulevares, es una chapuza, ya que no te vas a meter el coche en el bolsillo, ni cuando llegas a tu casa (hay muchas sin garaje), ni cuando tienes que comprar, (o te vas cargada de bolsas desde el centro hasta mi barrio). Con lo cual los únicos que salen beneficiados son los turistas que vienen sin vehículo y las grandes superficies, pero el ciudadano que vive en esta ciudad lo paga y muy caro.
Pero en fin, en este mundo hay de todo y para todos los gustos, y la frase "es lo que hay", y así nos va.

PMM dijo...

Matapollos, me encantaría conocer tu prosoviética opinión.

PMM dijo...

Ole, esa es mi Virtu, ahí argumentando!
Si es extrapolable, porque tú lo has dicho, aquí hay un linchamiento general, y bueno, vamos a decir la verdad. Consumir no consumiremos más no, pues eso.
Esos dirigentes que tiene la sartén por el mango, efectivamente es lo que tienen que hacer, y empezar a tomar medias, ya, estas y otras muchas. Que había que haberlo hecho antes, toma ya! Pues claro! Pero eso no implica que entonces no hagamos nada ahora, precisamente par aque la generaciones futuras no sigan diciendo eso mismo, dentro de 20 años.
Que el resto de paíse estén estudiando subir los límites, vale. Lo harán? Ya lo veremos. Las restricciones de combustible nos afectarán a todos. Y las reservas no son las mismas las de hoy que las de mañana. Además alguna de esos paises que mencionas, lo toman como una media recaudatoria, igual que subir las tasas universitarias. Sinceramente, no me gusta esa comparación, o al menos yo , preferiría no compararme con esos paises.
Sobre los coches, tendremos que aprender a utilizar transporte público y luchar por medidas que lo favorezan, sobre todo en ciudades pequeñas como la nuestra. Lo del parque automovilístico de muchas ciudades es tremendo, y yo sinceramente, me niego, a que un coche tenga preferencia sobre las personas.
Pero comparto contigo lo que hay gustos para todos. Biquiños, amiga.

Matapollos dijo...

Pues… qué quieres que te diga, estimada Pili… pienso que el Estado tendría que ser más valiente a la hora de tomar medidas realmente eficaces, por eso me pongo tan prosoviética y no le hago ascos al intervencionismo más osado.
Tomar decisiones sobre estos temas que mencionas tiene que ser para los políticos bastante más complicado de lo que nos parece al resto de ciudadanos. Los gobiernos, por miedo a perder el poder, o la oposición por tratar de conseguirlo, son incapaces de optar por soluciones realistas que puedan arreglar medianamente la gran desfeita que le estamos dejando a las generaciones del futuro. Esto no se arregla con remiendos, el tiempo apremia.

Fíjate tú la que se armó con el asunto del tabaco y lo bien que se está asumiendo. A pesar de ser una decisión objetivamente buena fueron muchos los que se rasgaron las vestiduras esgrimiendo argumentos que jamás se hubiesen atrevido a utilizar si esta misma medida la hubiesen impuesto los de la otra cuerda. Aquí el gobierno lo ha hecho bien y al ciudadano no le ha quedado otra que progresar adecuadamente. ;-)
Pero la vorágine consumista del usar y tirar heredada del capitalismo salvaje en donde todo vale nos complica las cosas a todos, políticos y ciudadanos, a la hora de calzarnos las botas.
¿Por qué nos costará tanto asumir e incentivar el valor de los creativos y sin embargo no dudamos en pagar un dineral por algunos artículos de lujo o de marca que al fabricante le salen por cuatro perras y que posiblemente usaremos una o dos veces?
¿Por qué permiten fabricar y hacer publicidad de coches que superan con creces los límites de velocidad considerados seguros y legales?
El capitalismo salvaje nos está llevando a la autodestrucción. Me preocupa y me avergüenza lo que las generaciones futuras, con toda la razón, nos puedan echar en cara por nuestra falta de responsabilidad tanto individual como colectiva. ¡¡¡Revolución social!!!! No lo dudo.

Matapollos dijo...

Joer... me veo como cuando tenía quince años y hacía pintadas. :)

Virtu dijo...

¿Hacer algo ahora?....Sí, pero no temporal, pensando en una política energética seria y con visión de futuro. No me vale lo último del PSOE, subvencionar el cambio de neumáticos para que los cambiemos por otros más eficientes…JUASSS…. Si yo me puedo permitir unos neumáticos que agarren más en esta Galicia en la que vivimos, pondré los que mejor agarren aunque cuesten más y gasten más.
Si mi economía no me lo permite, compraré los más baratos.
¿Medida recaudatoria la subida del límite de velocidad?, Sí, por supuesto y también una forma de que la gente gaste como lucha contra la crisis.
En España ¿Medida recaudatoria la bajada del límite de velocidad?, Por supuesto, o las miles de multas que van a poner tienen otra función que ignoro?
Transporte público? En Coruña?, viviendo en el barrio donde vivo?, calles para peatones como General Sanjurjo? Casi no tiene tráfico ni ná, un carril para cada sentido y sin espacio para que aparque ni autobuses ni ambulancias…..
Aceras súper anchas donde pasa un peatón cada 5 minutos y calzada de un carril en la misma calle donde pasan más de 100 vehículos en el mismo intervalo de tiempo.

Biquiños Pili!! Me voy al siguiente post..

PMM dijo...

Matapollos, estoy totalemente de acuerdo contigo ¡Revolución social!
Virtu, obviamente no vamos a estar nunca de acuerdo en esos temas, pero pensar que como podemos pagarlo, hacemos lo que nos da la gana, no es un argumento justo.
¿Recaudar dinero a través delas multas? Puede ser, auqneu me admira que la gente tenga ya los poderes de adivinación sobre el futuro, pero esa no es la razón, entre otras cosas, porque tampoco compensaría lo que el estado pierde al percibir todo lo que se recauda con los impuestos de la gasolina.
Y eso de que en General Sanjurjo pasa un peatón cada 5 minutos, me suena a exageración.
Y sostengo lo de Matapollos, hay que ser valientes y tomar medidas no pensando en el hoy sino en el mañana.