domingo, 10 de octubre de 2010

De silencios

Hay momentos en la vida en los que por una razón u otra te apetecería gritar. Por una injusticia, por un agravio, por un insulto, por tantas cosas. Y en ese momento de indignación te parece que hacer ruido, gritar con todas tus fuerzas, o insultar a alguien es la mejor opción. Y no dudo que no sea una opción placentera momentáneamente. Gritas, insultas y ¡Dios, que alivio! Pero ¿nos sirve para arreglar algo?
En esos momentos, callar no es tu primera opción, ni la segunda, ni la tercera, porque es la opción difícil. Oir a los demás pronunciarse, hablar categóricamente sobre algo que te atañe y no contestar a sus palabras, es probablemente un acto casi de valentía. Pero, aunque la gente dice que el tiempo pone a cada uno en su sito, yo creo, que cada uno de nosotros nos ponemos en nuestro lugar con nuestras acciones, y no ponerte a la altura de los que te ofenden o de los que te hacen daño, ya te otorga una perspectiva diferente. Porque a veces el silencio hace más ruido que el propio ruido.

11 comentarios:

Virtu dijo...

Tienes toda la razón del mundo...por eso, en silencio me quedo.
Un beso desde Madrid

Moni dijo...

Y los años...Cuanto te enseñan los años!!!! Yo soy de la opinión de que el tiempo pone a cada uno en su sitio, y eso me lo enseñó el paso del tiempo!!! Y mira que soy habladora, pero a veces es muchísimo mejor callarse...aunque cueste!!!! Un besote Pili

Matapollos dijo...

Difícil, muy difícil manifestar templanza en determinadas situaciones..., mi hermana siempre dice que el que quiere hacer daño a los demás, en realidad se lo está haciendo a sí mismo y, al revés, las cosas buenas que hacemos también revierten positivamente hacia nosotros.
Un biquiño silencioso...

PMM dijo...

Biquiños para ti Virtu. Disfruta de la capital.
Moni, pues yo creo que no es el tiempo sino cada uno el que se pone solito en su sitio.
Templanza, Matapollos, eso es lo que yo quiero y necesito muchas veces.

Titajú dijo...

Pues yo prefiero gritar. A veces no sirve de nada (aparte de quedar cual My fair lady cualquiera) pero, o grito, o arreo. Prefiero los gritos.
Y hablando de gritos, el último consejo escolar fue como una balsa. Yo creo que alguien les dijo algo, porque del penúltimo salí llorando de rabia.

Vane dijo...

Agggggg, llevo una hora intentando comentar, pero R como siempre falla.
Solo decir que yo no creo no que sea el tiempo ni nosotros..... Es tu destino, ese que traes desde que naces.
Y lo de callar..... Uf, pues depende, todo tiene un limite, bikos a miles

Nano dijo...

Cuanta verdad dices. Pero es tan dificil callar cuando sería lo correcto...

Clares dijo...

Y a todo lo que tú has dicho y a lo que han apuntado tan bien los demás comentarios, añado que la persona que insulta, grita o se planta creyendo que está en posesión de la verdad, queda absolutamente desconcertada ante el silencio y la reserva. Quien calla muestra mucha dignidad. Es la vida misma la que pone a cada cual en su sitio y ofrece todas las satisfacciones que el momento no ofreció. Besicos, amiga.

Matapollos dijo...

Buff... vaya lío he tenido para poder romper el silencio y felicitarte por tu santo. Espero que hayas tenido un buen día.
Un biquiño, Pili.

Titajú dijo...

¡¡¡¡¡¡Piliiiiiii, que estás de santoooooo!!!!!!!
Eso te pasa por llamarte Pili, si fueses Pilar como Dios manda, me acordaría nada más levantarme. Llevo todo el día diciéndome que mira que raro, que no conozco a ninguna Pilar, y resulta que sí.
Pues eso.

PMM dijo...

Ju, gritar seguro que es buenísimo, pero nunca delante del que quiere gritar más que tú.
Vane, sí, saber dónde está el límite entre la integridad y la tontería, sí, es difícil, lo reconozco.
Nano, nadie ha dicho que sea fácil. No veas la bilis que genero a veces.
Biquiños, Clares, que alegría cunado pareces con esa sabiduría.
Gracias, retrasadas, pero gracias, Matapollos.
Ju, Pilar soy, pero claro, algunas no relacionan. Biquiños y gracias mil.