martes, 22 de septiembre de 2009

Mis poetas invitados

Estoy leyendo un libro de Antonio Gamoneda, pero curiosamente no es de poesía.
“Un armario lleno de sombra” es un viaje por su infancia, hasta los 14 años, y aunque es un relato en prosa, se nota que es el libro de un poeta. Gamoneda comparte con el resto de españoles de su generación, una infancia y adolescencia dignas de novelar. Las tragedias, apuros y penurias vividos en la mayoría de las familias de esa época marcaron a fuego y dolor sus existencias, y probablemente las de sus descendientes. Cuando leo libros como éste y otros que tratan el tema de la Guerra Civil, veo muchas similitudes con lo que me cuenta mi padre de su infancia, y al leer la historia de otros también leo la suya, que por lo tanto es la mía, y me doy cuenta de porqué esa generación es merecedora de que alguien escuche sus historias.

Aunque muchos críticos dicen que el tema recurrente de Gamoneda es la muerte, os dejo aquí un poema que no entra en esa categoría.

Amor

Mi manera de amarte es sencilla:
te aprieto a mí
como si hubiera un poco de justicia en mi corazón
y yo te la pudiese dar con el cuerpo.

Cuando revuelvo tus cabellos
algo hermoso se forma entre mis manos.

Y casi no sé más. Yo sólo aspiro
a estar contigo en paz y a estar en paz
con un deber desconocido
que a veces pesa también en mi corazón.

12 comentarios:

Cosechadel66.es dijo...

Extraordinario y bello poema. Me apunto el libro, que me parece que me va a gustar.

Carpe Diem

Titajú dijo...

Precioso poema..
¿Alguien puede decirme por qué es malo hablar de la muerte? La muerte tiene mucha, muchísima poesía. De hecho, y aunque suene a tópico, una de las obras que más me gustan, que leo y que vuelvo a leer siempre, es la de Jorge Manrique.
Y cada vez que se muere alguien de mi entorno, o alguien que sin conocer, me afecta especialmente, siempre, siempre, la primera estrofa es la que viene a mi mente.
"Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando;
cómo se pasa la vida
cómo se viene la muerte
tan callando"
a lo mejor las estrofas no están bien puestas, y las pausas no son las correctas, pero así es como yo las digo.

Titajú dijo...

Perdón, que no lo dije. "Coplas a la muerte de su padre" es la obra. eso de que tengas moderación es una puñeta, porque siempre se me olvida corregir el texto y ¡a saber cómo va!

PMM dijo...

Los poemas de Gamoneda son extraordinariamente bellos, Cosecha, y el libro es una delicia.
Titajú, las Clopas de Jorge Manrique siempre serán un punto de referencia, aunque quizás por ser unos de esos textos que lees en el colegio, la gente no las aprecie del todo.
Y ¡no te enfades con mi moderación de comentarios!

Manuel Guisande dijo...

Hola PMM: A veri te gusta este:

Con nuestras manos enlazadas / y en nuestros ojos el silencio / un largo paseo / será siempre pequeño

Clares dijo...

Es una poesía seria, reposada, hecha de sabiduría y de sentimiento. Yo tengo toda la obra de este hombre, y como es lógico, no todos los poemas son igual de bellos, pero la mayoría sí lo son. Este que traes es precioso.

Titajú dijo...

Nooo, si no me enfado contigo, me enfado conmigo por no corregir las cosas cuando debo, o sea, antes y no después.

Matapollos dijo...

Me gusta Gamoneda. No sé lo que dicen los críticos pero creo que una de las claves de su poesía es mezclar vida y muerte.
No he leído nada en prosa de este autor pero lo que cuentas sobre ese libro (y conociendo por encima la biografía de Gamoneda) parece interesante.
Las generaciones que vivieron la guerra de cerca se nos están marchando... Es un lujo para nuestros pequeños tener a alguien que les pueda contar esas historias y que nosotros las podamos leer de primera mano.

Matapollos dijo...

(Estoy con Titajú: estaba escribiendo el comentario y me he dormido, no es broma, ...a ver qué sale de aquí).

Virtu dijo...

Me apunto el libro en la lista de pendientes.
El poema es precioso: dar todo el amor guardado en el corazón y expresarlo con el cuerpo. A veces es tan difícil expresar todo el amor que sientes...

PMM dijo...

Guisande, sí que me gusta sí. ¿Ves como el campo no embrutece?
Clares, Gamoneda me gusta mucho, mucho, (uy, creo que esto lo digo de muchos) quizás por ese punto autodidacta, que hace, en mi opinión, que su poesía incluos a gente que no le gusta la poesía.
Matapollos, como siempre en el clavo. Últimamente no sé porqué leo muchas cosas relacionadas con esa generación, y además tengo a mi padre contándome cosas, en vivo y en directo, sobre mi abuelo y sobre su propia infancia. Un lujo.
Virtu, el libro es más que aconsejable, y además, como también le comenté a una amiga bloguera, yo leo de todo, incluido best sellers, así que después de una lectura veraniega, nunca viene nada mal, encontrar una prosa bien escrita.

Superwoman dijo...

No soy una persona muy de poesía, pero reconozco que el poema es bellísimo.
Un supersaludo