jueves, 4 de junio de 2009

Así y todo, iré a votar.

Hoy este espacio, no va ser para mí, va ser para Clares, porque después de leer que según el Barómetro Global de la Corrupción 2009, los españoles consideran a los partidos políticos como la institución más afectada por la corrupción, y de ver como va la campaña electoral para las Europeas (salvando honrosas excepciones), me ha quitado las palabras de la boca:

Yo siempre voto. Siempre he votado. Quizás porque empecé a votar un poco tardíamente, después de pasar mis primeros veinticinco años bajo una dictadura. Los jóvenes actuales, todos los que se criaron prácticamente o nacieron ya en una sociedad abierta, plural, o al menos con pretensiones de serlo algún día, no saben lo que es una dictadura, a no ser la de la moda, las marcas, la del consumo, y algunos, por desgracia, la de cosas mucho peores. Ya me parecen bastantes dictaduras que han sustituido a la única, a la política, y esto me hace reflexionar a menudo sobre el manejo que se hace de este mundo en el que nos ha tocado vivir. Así y todo, voy a ir a votar.
No digo que no esté, como mucha gente, harta y cansada de los partidos políticos y de los mismos políticos en sí. Hoy he oído en la radio que la percepción en Europa en general acerca de los partidos políticos es pésima: la población europea los percibe como la institución más corrupta. Los continuos casos que van saliendo aquí y allá, en comunidades y en municipios, a derechas e izquierdas, pero indudablemente más a la derecha en los últimos tiempos, no hacen sino corroborar esa percepción. Eso aquí en España. En Inglaterra, más de lo mismo, pero con la decencia de dimitir y rendir cuentas. En Italia, como en otros países, ni se sabe ni se puede saber de momento, pero algún día saldrá todo a relucir, porque al final todo se sabe. Pero así y todo, iré a votar.
También estoy cansada de que todo cambie (aparentemente) para que nada cambie. No deseo una revolución, que de esas ya hemos tenido bastantes en la historia; han producido mucho dolor y al final o se han enquistado en nuevos poderes corruptos e inflexibles o han tenido su contrarrevolución, que ha vuelto la cosa a donde estaba antes más o menos, o sea, a los centros de poder y económicos, a los intereses de siempre. Desearía una evolución hacia otro sistema más justo y más humano, pero que no sea una evolución tan lenta que nos carguemos el planeta antes de terminarla o no podamos ver sus primeros síntomas. No soy muy optimista a este respecto. Bien que la política sea el arte de lo posible, pero a veces se desearía que hubiera un poco de riesgo y alguien se aventurara en el terreno de lo llamado imposible, que para mí no lo es. Aunque nadie parece asumir riesgos, así y todo, votaré.
Si la ética es importante, lo más importante, la estética también lo es. En democracia, si esto fuera una verdadera democracia, las formas son parte considerable del sistema. La panda de políticos mal educados y faltones que tenemos no es para animar a nadie. La verdad y la transparencia no sólo es ética, también es estética. La elegancia y las buenas formas son estéticas, pero son también éticas. Como Platón, yo creo que lo bueno es también bello. Rechazo la estética del mal, aunque reconozco que tiene su atractivo y su seducción, si bien la prefiero sólo en la fantasía liberadora de pulsiones inevitables. Considero estética también una parte de la atención humana, de la consideración y del buen gusto en el trato. A pesar de que no veo mucha ética ni mucha estética a mi alrededor, y cuando hay ética no hay estética y viceversa, iré a votar.
Estoy harta de discursos huecos y de promesas que no se cumplen. Estoy harta del juego político que convierte unas elecciones europeas en un mercadeo de políticas internas, bien porque no interesa que entremos al debate de una Europa de mercachifles y mangantes, donde todo derecho será inevitablemente recortado y los más precarios sufrirán más, bien porque el encanallamiento interior de la política espolea una participación siempre baja por desinterés en las votaciones. Consideran a la gente demasiado tonta para explicar en pocas y claras palabras cosas que no son tan complicadas si se tiene voluntad de explicarlo pedagógicamente. Consideran que es mejor atraerlos con el señuelo de que vienen los otros en vez de hacerlos conscientes de lo que están votando cuando depositan su voto en las elecciones europeas. Pues con todo esto, yo iré a votar. Soy de las pocas personas idiotas que aún piensan que al menos habrá que dejar un papel en una urna por si acaso cuenta para algo.”
Debo aclarar que el texto es todo suyo, pero que resaltar ciertas cosas, es cosa mía.

13 comentarios:

Titajú dijo...

Yo también votaré, aunque posiblemente en blanco.

Clares dijo...

¡¡¡Has puesto toda mi entrada!!! Me alegra que te haya gustado, quizás porque he hablado sin circunloquios y como mucha gente piensa, aunque no lo diga.
Titajú, yo creo que un voto en blanco es un voto, y que cuenta y que tiene un significado.
Muchas gracias, PMM, por tu valoración de mi escrito y de su contenido.
Besicos

supersalvajuan dijo...

Fuera instituciones corruptas. Nunca. Y el voto en blanco ¿para qué? No estoy de acuerdo.

Matapollos dijo...

Yo sólo voto las pocas veces que hay referéndum.
Me siento como una auténtica reina cada vez que hay elecciones y decido no ir a votar.
Me sobran políticos y me sobran administraciones cruzadas.
El voto es una mera ilusión, ni siquiera el verdadero poder está en manos de los políticos. Y éstos, aunque quisieran, pocas cosas podrían cambiar.
La política se ha convertido en una empresa más del capitalismo salvaje cuyo objetivo es mantener en escena un entramado de argumentos de colores en un orden social inmutable.
Sinceramente, me hace más ilusión hacer la primitiva (va mejor con mi forma de pensar).
Salud.

PMM dijo...

Votar en blanco es votar, aunque dejando a los demás que elijan por ti, y como dice supersalvajuan, a lo mejor no cumple del todo su cometido.
Clares, tenía pensado escribir sobre el tema, pero es que cuando uno lee cosas bien escritas pues "mejor no meneallo" y poner la fuente original. Así que gracias ti.
Matapollos, te diría que en principio me sorprende que sólo votes en los referendums, pero al mismo tiempo me sorprendería votaras en el resto. Curioso, pero cierto. Coincido contigo en que sobre políticios y algunas administraciones cruzadas, perono que el voto es una mera ilusión. La gestión de un país es algo palpable y que influye y mucho en que lo hagan unos u otros. Y a mi también me haría mucha ilusión una primitiva, oye. Pero eso de "La política se ha convertido en una empresa más del capitalismo salvaje cuyo objetivo es mantener en escena un entramado de argumentos de colores en un orden social inmutable" me ha dejado impresionada, de verdad.

Matapollos dijo...

Lo ves, Pili, cuando me pongo primitiva acabo siempre asustando a alguien. Confío en que sabrás disculparme.
Va a ser mejor que eche una Primitiva para no perder las ilusiones de vivir en un mundo mejor, al menos para mí.
Defender el abstencionismo también tiene mucho de ilusión. Espero que llegue el día en que todo el mundo deje de ir a votar para que los políticos se replanteen su papel y la democracia sirva, por definición, para lo que tiene que servir.
Algún escritor (creo recordar que fue Borges) vaticinó que en el futuro, los políticos, cansados de las burlas y del menosprecio de los ciudadanos, acabarían por dedicarse al teatro, a la comedia, a la farándula…
Vamos, que si en vez de levantarles su empresa les abrimos un E.R.E., al menos les quedaría una salida laboral digna y hasta nos harían más felices.
Salud ...y mucha ilusión para todos.

PMM dijo...

No me has asustado, me has impresionado. Y por supuesto, no hay nada que disculpar. Sé que no todo el mundo comparte mi pasión por la POLÍTICA, así con mayúsculas, porque la mayoría está harto de los políticos, y es una pena, porque yo voto con ilusión. No porque ganen los que apoyo, que también, sino porque me dan la oportunidad de formar parte de una decisión general.
Soy consciente de que el sistema electoral es como es, pero aún así me gusta formar parte de un sistema que considero mío, no sólo de los gobernantes.
Ilusionada, sí.
Ilusa, a lo mejor, o a lo peor, también. Pero consciente de ello, eh!

Matapollos dijo...

:) Tu ilusión es, en todos los sentidos, muy contagiosa. Creo que también la padezco pero sin ser tan consciente.
Es tan contagiosa que casi me convences para que vaya y vote.
¿Por qué no te presentas a unas elecciones?

Titajú dijo...

Es que no tienes que estar de acuerdo, súpersalvajuan.
Es mi opción, no tiene porque ser la tuya.

charly dijo...

Yo sí iré a votar,me costó mucho conseguir esta "vapuleada" democracia y no quiero que nadie la siga ultrajando. Es la menos mala de todos los sistemas políticos y es la que mejor defiende la libertad. Todo tiene defectos porque está el hombre de por medio,pero de ahí a pasar...me parece muy fuerte. Los que antes lucharon y murieron por ella no se lo merecen. Votar en blanco también es democracia, no votar es desidia, vagancia, desinterés...Hay partidos que necesitan la abstención para gobernar y son éstos precisamente los que representan a la derecha más reaccionaria.

PMM dijo...

Uy, Matapollos, lo mío no es la palestra pública. Yo soy activista de base, pero una de mis vocaciones (tengo tantas) es ser ayudante de un político de carisma. Sólo tienes que leer el post siguiente, y creo que en el fondo se puede leer un ansia oculta por pertenecer al equipo de Obama. Pero como el señor Obama no se da por enterado, me valdría algún otro más cercano.
Charly, nunca hay que pasar, de nada. Muchas de las cosas que nos suceden es por pasar de largo. Implicación, ahí está el quid de la cuestión. Por cierto, ya te echábamos de menos.

Patricia dijo...

Siempre he votado y me llamarás romántica, pero me parece una bonita forma de homenajear a todas esas miles de personas que ofrecieron su vida para lograr que algún día el derecho al sufragio fuera una realidad. Y ya no te digo nada si hablamos de mujeres. En algún cantón suizo las mujeres pueden votar desde no hace mucho.

Si te dejas llevar por al ambiente general hoy no es un buen día. Berlusconi aparece en El País rodeado de chicas ligeras de ropa en su mansión de Cerdeña, el Reino Unido atraviesa por una de las peores crisis políticas de los últimos años, y en España el debate político está totalmente desnaturalizado por culpa de unos cuantos que se dedican a discutir sobre temas que nada tienen que ver con la campaña, en vez de lograr contagiar la trascendencia que tiene para los habitantes de la Unión Europea lo que se se decide en su Parlamento.

Así que yo voy convencida de que mi voto cuenta y eso me proporciona una ligera emoción cada vez que introduzco la papeleta en la urna. No quiero ser una ausente emocional, me niego a que maten mi ilusión.

Saludiños,
Patricia

PMM dijo...

Bienvenida, Patricia. Como ves el sillón es cómodo y se puede hablar de muchas cosas. Claro que tu voto cuenta, es lo importante, que por una vez, ese voto vale lo mismo que el del resto, sea de la condición que sea. A pesar de que la actualidad política europea no es favorable para que la gente vote.