viernes, 27 de marzo de 2009

Teatro

Hoy es el Día Mundial del Teatro. Por eso no puedo dejar de celebrarlo también en este rinconcito de mi ciberespacio. No sé si mi afición será por mi gusto por la literatura, por ser en el fondo un poco teatrera o por haber visto tanto Estudio 1 en mi infancia (todavía recuerdo esas imágenes en blanco y negro y a actores como Paco Rabal, Irene Gutierrez Caba, Ismael Merlo, Amparo Baró, José Bódalo, Luis Prendes, María Luisa Merlo, Jesús Puente y el gran Manuel Alexandre, que acaba de ser recompensado con la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio, entre otros muchos. Después vino la versión color, pero por los caprichos asociativos del cerebro, siempre que pienso en Estudio 1, mis recuerdos son en blanco y negro).
Gracias a Estudio 1 me acerqué al teatro clásico español, pero también a Buero Vallejo o a Jardiel Poncela. Y a autores internacionales empezando por Shakespeare, pero sin olvidar a Ibsen, Bernard Shaw, a Wilde, a Moliere o a Chejov.
Aquí os dejo el monólogo de Segismundo en “La vida es sueño” de Calderón de la Barca.


Porque como dice Antonio, en el Acto primero, Escena primera de “El Mercader de Venecia”de William Shakespeare: "- Graciano, el mundo me parece lo que es: un teatro, en que cada uno hace un papel”

13 comentarios:

Titajú dijo...

Cuando tenía 18 años, vi a Nuria Espert haciendo "Yerma", en no sé que teatro de Madrid.
Quedé impresionada.
No sabía que era el día mundial del teatro, pero es que hoy es viernes, y es el día de café con las amigas, y todavía no me he puesto con el diario.
Gracias por la información, Pili.

Aldabra dijo...

y tanto que es un teatro... todos llevamos máscaras al más puro estilo.

bicos,.

PMM dijo...

Qué tiempos me has recordado, Titajú. cuando me cogí mi año/s sabatico para cuidar a mi hija, yo también tenía café de los viernes, y me lo pasaba genial. Bueno, me imagino que en tu caso, será té de los viernes.
No sé, Aldabra. Con el paso del tiempo, creo que cada vez me pongo menos las mías.

Estefany dijo...

Hola!!
Bueno menos mal que estás tú que os si no...No sabría a quién darle un premio!
Ven a verlo por favor!
un beso

Carolina. dijo...

¡Pedro Calderón de la Barca! ¡Me encanta esa obra! La tengo en un pequeñito y viejísimo libro.
¡Un besote!


Caro.

PMM dijo...

Gracias, Estefany, bienvenida.
Carolina, guarda bien ese libro. Tienes un tesoro.

supersalvajuan dijo...

Todos habláis bien de Bernard Shaw, habrá que entrar al toro.

Clares dijo...

Hoy he parado yo el ensayo del grupo de Bachiller de Artes Escénicas, precisamente para decir unas palabras y echar un aplauso a toda la gente del teatro que en el mundo hay.
Para celebrarlo, he dejado una entrada en mi blog sobre la visita al Corral de Comedias de Almagro. Yo soy teatrera por naturaleza, y trabajé en el teatro cuando era joven, escribí teatro y le tengo al género un amor sin límites. En fin, vivan los cómicos.Y también me acuerdo de Estudio 1, que no sé por qué no se sigue haciendo algo parecido. Creo que tendría éxito si se hiciera bien. Besicos.

PMM dijo...

Pues harás bien, super. Lo que pasa es que ya sabes que sobre gustos no hay nada escrito.
Clares, ya he leido tu entrada, que me parece muy apropiada para el día de hoy. A mi también me gustaría que volviera Estudio 1, aunque fuera en color.

Matapollos dijo...

Estudio 1 forma parte de los recuerdos más bonitos de cuando yo era sólo una cría.
En mi casa se seguía una liturgia fascinante: un gran silencio, todos frente al televisor (en blanco y negro, claro). Teníamos que estar muy calladitos y si no a la cama y, lo más curioso, nunca supe por qué se permitía a los niños ver cualquiera de las obras que ponían, desde "Doce hombres sin piedad" o "Eloísa está debajo de un almendro" hasta "Historia de una escalera"..., ¡con el cuidadito que hay que tener ahora con lo que ven o dejan de ver los críos!
Y cuando ponían el don Juan de Zorrilla y esperabas a ver el reparto de actores de ese año...
¡Qué pena que los niños ahora sólo vean Son Goku!
Con menos de la edad que ahora tiene mi hijo mayor (va para once), la curiosidad me llevó a aprenderme de memoria el monólogo de Segismundo y todavía lo recuerdo enterito.

Me encanta el teatro, pocas veces he disfrutado tanto como viendo una buena interpretación del Calígula de Camus. Incluso he cometido la gran osadía de intentar leer a Shakespeare en inglés,teniendo en cuenta mis antecedentes penales con su idioma.

En fin, cuando recuerdo estas cosas me da mucha pena pensar en todo lo que se están perdiendo nuestros críos.
Creo que el teatro, como una asignatura más, tendría que ser incluída dentro del currículum de los escolares desde las edades más tempranas.
Se me ocurren un montón de cosas buenas que podría aportarles el teatro a los chavales.
Gracias por despertar estos recuerdos.

Virtu dijo...

Pues yo la verdad me estrené en esto del teatro, cuando mi hijo tenía dos años y medio y lo llevé a una actuación infantil. Para los dos era la primera vez. Pero él disfruto tanto, tanto, que cuando terminó la función miles de lágrimas rodaban por sus mejillas y decía
"más, más, más". Y desde entonces fuimos más y más veces.

Titajú dijo...

En realidad no tomo ni té, Pili.
Pido un agua, pero para el caso es lo mismo.

PMM dijo...

Matapollos, tus recuerdos y los míos sobre Estudio 1 son muy parecidos. Yo también estoy de acuerdo en que los niños deberían dedicar más horas desde pequeños al teatro porque como tú dices obtendrían muchos beneficios a cambio.
Virtu, a veces nos acercamos a ciertas actividades gracias a los hijos. Tu experiencia es genial.