Mis poetas invitados

Pero Gabriela fue además de escritora, maestra, directora de instituto e incluso representante ante la Liga de Naciones.
Muchas veces la hermosura está en lo sencillo, por eso me gusta este poema.
Dame la mano
Dame la mano y danzaremos;
dame la mano y me amarás.
Como una sola flor seremos,
como una flor, y nada más...
El mismo verso cantaremos,
al mismo paso bailarás.
Como una espiga ondularemos,
como una espiga, y nada más.
Te llamas Rosa y yo Esperanza;
pero tu nombre olvidarás,
porque seremos una danza
en la colina y nada más...
Al final, los nombres se olvidan.
ResponderEliminarTiene un par de poemas dedicados a la maternidad que son tan ciertos...
ResponderEliminarUn supersaludo
Siendo una buena poeta, su labor pedagógica fue a la par. Es una mujer a la que también admiro mucho, por esa labor precisamente y su lucha por la educación de las mujeres. El poema es muy agradable y dice mucho de lo que las mujeres sabemos, de la solidaridad femenina, del apoyo mutuo para la fiesta y para el dolor, en este caso para la alegría.
ResponderEliminarYo recuerdo a uno que se llamaba Felipe Juan Froilan de todos los santos, Marichalar de Borbón....joder, como el pobre se quiera registrar en facebook no le van a llegar los campos del formulario.
ResponderEliminarEl poema muy muy bonito.
A mi me gustaba uno que decía "Padre Nuestro que estás en los Cielos/ ¿por qué te has olvidado de mí?"
ResponderEliminarLo que ya no recuerdo es porqué lo aprendí en el colegio de monjas.
pues tienes razón que no hace falta poner palabras rimbombantes y versos que nadie entiende para llegar al corazón.
ResponderEliminarbicos,
p.d.: ya me he enlazado a superwoman, creo que me gustará leerla, gracias por la recomendación.