miércoles, 17 de diciembre de 2008

Regalos literarios

Tener hijos es algo bueno, muy bueno, por lo menos en mi caso. Si estoy de mal humor, aunque el mal humor me lo haya provocado ella, no tengo más que mirarla cuando duerme, y todo lo demás desaparece. Es mi spa particular. Pero otra de las cosas que tiene buenas, es volver al cole. Sí,sí, aunque os pueda parecer mentira, volver al cole, esta vez sin presiones, aprender por aprender, porque con ellos, empezamos de nuevo la etapa escolar, repasando todas esas cosas estudiadas años ha, que habías dejado en un rincón olvidado del cerebro.
Tener un hijo en edad escolar es ir recuperando conocimientos sobre historia, geografía (bueno, en el caso de geografía más que repasar es adquirir conocimientos nuevos, porque tal como avanza el mundo lo que hoy es un país mañana son tres), matemáticas ( a ver sino quien es el guapo que se acuerda del procedimiento para hacer una raíz cuadrada), lengua, pero sobre todo, es un placer recuperar la literatura. Me encanta poder comentar con mi hija aquellas lecturas que hice yo en su momento y encontrarme con otras nuevas que desconocía.
A ella este año, entre otras muchas cosas, le toca leer Tonecho de Rebordechao, la historia de un niño que al fallecer sus padres se tiene que ir a vivir a un pueblo remoto de la provincia de Ourense; y a mí, me tocó, Memorias dun neno labrego, que empieza diciendo ”Eu son Balbino. Un rapaz de aldea. Coma quen di, un ninguén. E ademais, pobre" (traducción para los que no son gallego parlantes: “Yo soy Balbino. Un chaval de pueblo. Como quien dice, un don nadie. Y además, pobre”).
Dos historias sobre la vida de un niño en el medio rural de Galicia. Las dos escritas en tiempos distintos, las dos igualmente recomendables.
Hoy la banda sonora navideña es de Bruce Springsteen, "Santa Claus is comin’ to town"

9 comentarios:

supersalvajuan dijo...

A disfrutar con la muchachada.

Clares dijo...

Disfrútala mucho, juega y aprende con ella, que luego se hace una mujer y tendrás que relacionarte con ella de otro modo, bueno, sí, pero diferente. Ahora estás poniendo las bases para que esas relaciones sean siempre de amor y respeto. Mi hija es ya una mujer, una madre de famillia, una buena profesional, y una persona estupenda. A veces nos preguntamos si nos merecemos esa hija. Supongo que sí, porque todos nos merecemos el amor, pero eso no nos impide ser agradecidos con la vida. Una recomendación, para que las dos os ríais mucho, también dependiendo de la edad de ella -si está entre los diez y los catorce- es "Cuentos en verso para niños perversos" de Roal Dahl. Lo tienes en Alfaguara Infantil. Échale un vistazo. Un beso y a disfrutar las dos.

PMM dijo...

Pues, eso espero supersalvajuan.
Clares, gracias por los consejos, la verdad es que lo necesito, porque con los casi 13 años de Alba, ya noto que las cosas van cambiando. Aunque todo hasta ahora ha ido muy bien, espero tener tanta suerte como tú.
Tenemos más libros de Roal Dahl, pero justo esa obra que nos recomiendas, no, así que hoy mismo me paso por la librería.

Aldabra dijo...

hay cosas que no cambian (lo digo por el neno labrego) y es que lo bueno no pasa de moda...

mi hija tiene 17 y es una etapa dificil, ya no la veo dormir porque cierra la puerta a cal y canto... claro que siempre puedo espiarla.

bicos,

Matapollitos dijo...

¡Qué pena que crezcan!
Cuando se tienen hijos, el tiempo corre mucho más deprisa ¿a que sí?

Titajú dijo...

¿Raíz cuadrada ?
¿Ein?

José Segura Sola dijo...

Cuida el estupendo vínculo que tienes, y disfruta con ella. Un abrazo

PMM dijo...

Aldabra, le tengo pavor a esa edad, a ver qué pasa.
Matapollitos, (pobres ahora incluso más pequeños) totalmente de acuerdo.
Titajú, yo sólo te aviso, que voy por delante, vete preparándote.
Grzciás, José.

Paco dijo...

yo me quedo con la felicidad de verlos dormir... tranquilos y felices.

saludos