viernes, 21 de noviembre de 2008

¡Qué brille el sol!

Hoy quiero hablar de tres cosas.

La primera que el miércoles 19 las 11 de la mañana, hacía sol, yo me montaba en un avión rumbo a Madrid para dar otra de mis clases. El avión era de la compañía Spanair y estaba bautizado con el nombre Sunshiny. Fue un viaje tranquilo y relajado, pero me dio pena ver que el avión iba casi vacío. Al aterrizar y conectar de nuevo el móvil, recibí un MMS con título “Tu ahijada Marta. Besos”. Sí, en la foto aparecía un bebé sonrosadito, la tercera de mis sobrinos y mi ahijada, que había nacido esa madrugada, y en ese momento me pareció que hacía más sol, y hasta el nombre del avión cobró sentido.

La segunda cosa. Como hacía sol y el cielo estaba despejado, al despegar pude ver la panorámica de mi ciudad desde el aire. Siempre me pasa lo mismo. Cuando voy o vengo en avión a Coruña, me parece de las ciudades más bonitas que he visto en mi vida. Desde el aire y desde tierra. Una península que se adentra en el mar, con una punta de lanza con la Torre de Hércules. Y me emociona. A veces me gustaría decirle al de al lado, “¡Qué bonita es¡ ¿verdad?”. Antes pensaba que era la morriña por no vivir aquí, pero no, sigo sintiendo lo mismo ahora que por fin, vivo donde me gustaría morir. No sé si todos los coruñeses lo sienten, pero si no es así, se están perdiendo una de las mejores sensaciones de sus vidas. El orgullo de pertenencia.

La tercera. Ayer, en el programa “En noches como ésta”, me gustó ver la entrevista a la Ministra de Igualdad. Bueno, me gustó más escuchar lo que decía y sobre todo cómo lo decía. Creo que aquellos que puedan dejar al margen sus prejuicios, podrían ver a una mujer convencida de lo que hace, y convencida de que lo que hace, a día de hoy, sigue siendo necesario. Quizás sea de los ministerios más criticados, porque al fin y al cabo, como ella misma dijo, las políticas del Ministerio de Igualdad, son políticas transversales que deben ser implantadas desde todos los ministerios, pero requieren que se establezcan y coordinen unos planes generales de actuación. Como comenté en otra entrada, queda mucho por hacer, por eso a pesar de las críticas, yo sí creo que es un ministerio necesario para que el sol brille por igual para todos.

8 comentarios:

Clares dijo...

Parece que a cada persona le parece la más bonita del mundo su ciudad, pero es que las ciudades son bonitas siempre. Corroboro lo que tú dices, mi ciudad es preciosa, pero la tuya es divina. Sólo la conozco a pie, pero qué bonita, qué acogedora, qué interesante. Tengo recuerdos preciosos de mi estancia en La Coruña. Tienes razón. Y como coruñesa, más aún.

Enhorabuena, el nacimiento de un niño es un amanecer, es una de las cosas más hermosas que ocurren en el mundo.

Y qué te diría de lo del Ministerio de Igualdad y su ministra. Necesario no, imprescindible. La prueba es la continua crítica a que está sometido, todas las resistencias de viejo estilo patriarcal, las burlas y las caricaturizaciones, cuando no la abierta hostilidad. Todavía es imprescindible, sí.

Mal bicho dijo...

Sin duda la mejor noticia, el nacimiento de una nueva personita que seguro que crecerá rodeada de mucho amor. ( Desde el rincon del internauta le mandamos muchos mimos a la pequeña )
La Coruña es una ciudad bonita desde luego, y la mejor decisión de mi vida fue dejar Madrid para venirte. Aun así creo que hay taaaanto por ver que espero poder vivir en otras ciudades.

Titajú dijo...

Lo de Spanair es una locura que ya se le pasará a la gente. Si me dices que una compañía de lo que sea, tiene una tasa de accidentes altísima, pues me lo pensaría, pero esto es un caso aislado; también me puede caer una teja en la cabeza y no por eso voy a dejar de andar por la acera.
Ciudades bonitas o no, la verdad es que, aunque me encanta viajar, el avión se me hace incómodo porque soy muy grande, pero nunca, nunca olvidaré mi primer aterrizaje en Málaga, dando la vuelta encima del mar, o en Atlanta, con todas aquellas urbanizaciones llenas de arbolitos y casas blanquísimas como la de Scarlett O´Hara.
No tengo pensado morirme, y que me llegue la hora lo más tarde posible, pero me da igual donde sea, mientras sea en paz.
Siempre me ha gustado el mundo y no tengo una ciudad en especial en mi corazón: Cada sitio me llena, me enamora y me hace llevarme un amigo clavado en el alma.
Felicidades por tu ahijada. Tengo cuarenta años y nadie se fía de mi lo suficiente como para hacerme madrina.
Será que me conocen bien.

supersalvajuan dijo...

Para Bibiana, zanahorias.
Siempre zanahorias. http://www.youtube.com/watch?v=PC0udVMTRs4

Matapollos dijo...

Ya tienes algo muy bonito para contarle a tu ahijada: -"Cuando tú naciste, el Sol estaba..."
Si pertenecieses a alguna tribu de indios de Norteamérica, tendrías bien claro un nombre para ponerle, al menos el "no oficial".

Mis ahijados tienen todos un "nombre indio" que yo les puse.
Como madrina, tendrás algún derecho ¿no?.

(Me refiero al nombre de Sunshiny, supongo que no querrías ponerle Coruña o Bibiana, claro.)

PMM dijo...

Bueno, clares, lo mío no itne cura, es mi ciudad, y aunque tiene defectos como todas, para mí no hay otra igual. He vivido en más, y si es cierto que como a Titajú y Malbicho, no me importaría nada vivir alguna temporada corta en otras, por ejemplo, París, una ciudad de la que enamoré la primera vez que la ví. Pero sé que siempre querría volver.
¿Zanahorias, supersalva???
Matapollos, no lo había pensado pero sí le quedaría bien Sunshiny, porque por mucho que me guste mi ciudad no se me ocurriría ponerle ese nombre, y el de Bibiana nunca me ha gustado

Kapi dijo...

El sol envía luz y calor a todas partes. Es imposible que nadie pueda resistirse.

Besos.

Aldabra dijo...

de acuerdo con las dos primeras noticias, de la tercera, no he visto la entrevista y por tanto no puedo hablar... lo que si puedo decir es que a veces los políticos (y hablo en general) dicen cosas muy interesantes, lo malo es que luego se olvidan de ellas y no las cumplen

biquiños,
y enhorabuena por ese retoño.