
La gente suele compartir bálsamos curativos. La mayoría de las veces son fórmulas de remedios caseros (miel con limón para la garganta, cebolla para los ataques de tos...) e incluso imprudentemente nombres de medicamentos .
Así que hoy voy a ser yo la que comparta uno de esos remedios que a mí me funciona cuando la vida no pinta de color de rosa, o cuando estás de bajón, o no todo va como debería ir o simplemente hay que evadirse y escapar de esta realidad que no nos gusta.
Mi bálsamo es la literatura en general. La poesía en particular.
Así que aquí os dejo a José Hierro. Ojalá que os haga el mismo efecto que a mí.
Alegría interior
En mí la siento aunque se esconde. Moja
mis oscuros caminos interiores.
Quién sabe cuántos mágicos rumores
sobre el sombrío corazón deshoja.
A veces alza en mí su luna roja
o me reclina sobre extrañas flores.
Dicen que ha muerto, que de sus verdores
el árbol de mi vida se despoja.
Sé que no ha muerto, porque vivo. Tomo,
en el oculto reino en que se esconde,
la espiga de su mano verdadera.
Dirán que he muerto, y yo no muero.¿Cómo
podría ser así, decidme, dónde
podría ella reinar si yo muriera?
José Hierro, De "Alegría" 1947