Quiero dormir más cada mañana. Quiero tener más tiempo para leer los libros que se van acumulando en mi mesilla. Quiero poder quedar más a menudo con las chicas para charlar y reirnos. Quiero tener este blog más atendido. Quiero sacarle tiempo al tiempo...
Hoy el día ha empezado con la noticia de la muerte de Labordeta. Se acaba así una semana de altibajos, de idas y venidas, de risas, de agobios, de sobresaltos, de celebraciones con ese club de Los llamadores de ángeles, que en realidad no debía llamarse así, porque los ángeles son ellas, y de momentos de serenidad gracias a las conversaciones con amigas delante de un café y a largas conversaciones por teléfono con amigos de los de verdad, a pesar de la distancia. La semana que viene será una semana de trabajo intenso en Madrid, así que este espacio estará un poco vacío, al menos hasta el viernes, y por eso os dejo un poema de un diputado atípico, del hombre que en su mochila llevaba a todo un país, de un poeta, un cantautor, pero sobre todo, un profesor. Le recordaremos.
Se vuelve siempre Se vuelve siempre a la ojeriza de los atardeceres, La lentitud de las noches y al amargo sabor de los amaneceres: Se vive, al fin y al cabo
Lo sé, lo sé. Últimamente no me prodigo mucho, pero la vuelta al cole, no está siendo como la pinta El Corte Inglés. El trabajo me está quitando media vida, y la otra media, la dedico a descansar… cuando me dejan. Este fin de semana ha habido celebración. 44 es un número bonito, incluso cuando los cumples. Y me ha alegrado ver que hay mucha gente que se acuerda de mí aunque yo esté totalmente missing. Así que tengo cafés pendientes con alguna gente, (bueno con Ju, café no), charlas sobre temas pendientes con otros y con todos, visitas a blogs. Tened paciencia, que allá voy.
Por cierto os dejo una foto de esa época tan maravillosa como son las vacaciones. ¡Quien estuviera todavía en Salzburgo!
Quizás se puede hacer un ranking, y no dudo que en el número 1 estarían esos cobardes que estamos viendo vestidos de negro con la cara cubierta, pero después podemos poner a otros muchos aunque en estos días quien se lleva la palma es ese señor que dice que no había bebido pero que como toma medicación pues le afecta más. Además de impresentable, mentiroso e ignorante. Podría seguir, pero no tenéis más que echarle un vistazo a las noticias de hoy, y encontraréis a unos cuantos más. Esto es sólo la punta del iceberg.
Se han acabado. Desde ayer ya estoy al pie del cañón. Y me está costando. Tengo que reconocer que por ahora tengo un nivel de desconcentración algo superior a lo normal. Y que conste que no soy de las que tienen depresión postvacacional, pero este año, parece como si no tuviera la cabeza en su sitio para recuperar la rutina diaria de trabajo, casa, familia, vida. Quizás la culpa sea de las maravillosas vacaciones de este año compuestas fundamentalmente por descanso y viaje, o que todavía nos estamos acostumbrando a la pérdida de un ser querido, o que hace más calor de lo habitual por estas fechas o que en el trabajo ha habido cambios estructurales importantes que nos han afectado incluso a nivel personal. Algunas de esas cosas no tienen arreglo, pero otras espero y deseo que sí, porque si no, auguro un otoño/invierno complicado.
Soy una coruñesa de Monte Alto, que no es poco. Me gusta leer, la música, pasear por mi ciudad y otras muchas cosas más. Además estoy dejándome llevar por el 2.0